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La Piedra del Mar Muerto o La Revelación de Gabriel

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Las celebraciones del LX aniversario del descubrimiento de los Rollos del Mar Muerto (RMM) destacaron otro descubrimiento arqueológico que durante algún tiempo ha estado esperando su oportunidad para salir a la luz. Mientras que simultáneamente se suscita un renovado interés de los medios de comunicación en los manuscritos, la piedra generó titulares tales como «Tablilla provoca debate sobre la Resurrección» y «Tablilla antigua enciende debate acerca del Mesías y la Resurrección».

Los detalles de esta antigüedad se publicaron en 2007 en la revista hebrea Cathedra y los medios de comunicación de habla inglesa en Israel también escribieron acerca de ella, aunque en un principio la tablilla no atrajo la atención que garantizaba, por lo que quienes se reunieron para la conferencia por el aniversario de los RMM le dieron alguna importancia a la discusión del artefacto, que puede datar de la misma época que los manuscritos.

Un coleccionista privado en Suiza ha sido el propietario de la piedra durante los últimos 10 años, pero, debido a que no se encontró en una excavación arqueológica supervisada, carece de procedencia y, por tanto, de autenticidad. Aunque no hay ninguna razón convincente para creer que se trata de una falsificación, dados los problemas que apremian al mundo arqueológico con la comercialización en años recientes de artefactos falsos, las personas se muestran muy precavidas con respecto a esta piedra. Si no es una falsificación, se cree que muy probablemente fue robada de una tumba al sur de Jordania y vendida en el mercado de antigüedades.

Un aspecto fascinante de la tablilla es que el mensaje no está inscrito con un cincel o un estilo como se hace normalmente en piedra, sino que fue escrito utilizando un bolígrafo y tinta. Antes era común escribir con tinta en piezas de cerámica —el equivalente del mundo antiguo a los memorandos y la mensajería instantánea—, pero hoy en día sólo se conoce de la existencia de otra piedra de la época con una inscripción en tinta, encontrada en Qumrán en los años cincuenta como parte de las excavaciones arqueológicas de los RMM.

A pesar de que éste es un extraño ejemplo de una inscripción como tal, su posible significado ha generado una intriga aún mayor. Esto se debe en parte a que la piedra está dañada, por lo que el mensaje está incompleto.

No obstante, a pesar del daño, el profesor Israel Knohl de la Universidad Hebrea analizó e interpretó rápidamente el mensaje. Señaló con entusiasmo su similitud (conforme a lo que había leído) con los himnos mesiánicos de Qumrán, acerca de los cuales había escrito en el pasado. En su opinión, la piedra, junto con los manuscritos y varias referencias del historiador judío del siglo primero, Flavio Josefo, hablaban de una figura mesiánica que fue asesinada con la esperanza de resucitar «tres días después».

Pero Knohl no se refiere a Jesucristo. En el año 2000 publicó un libro titulado The Messiah Before Jesus: The Suffering Servant of the Dead Sea Scrolls [El Mesías anterior a Jesús: El Siervo Sacrificado de los Rollos del Mar Muerto]. Sus compañeros describieron la tesis del libro como «atrevida», «imprudente» y «provocativa». Uno de ellos predijo que las ideas de Knohl «provocarían una tormenta de controversia». Un comentario así es entendible debido a que una opinión muy extendida entre los especialistas bíblicos es que las personas que vivieron durante aquella época, a la que se hace referencia como el periodo del Segundo Templo, no esperaban pronto la llegada del mesías como lo expresaron más tarde los escritores del Nuevo Testamento. Una afirmación común es que la idea de un salvador —un «siervo sacrificado»— fue agregada más tarde para justificar la muerte de Jesús como el Mesías.

Las afirmaciones de Knohl son problemáticas en muchos aspectos, pero sí falsifican la idea de que nadie de la comunidad judía precristiana estaba esperando al mesías. Y Knohl no es el único que opina de esta manera. Otros investigadores también han escrito acerca de los aspectos mesiánicos de los Rollos del Mar Muerto y otra literatura del periodo del Segundo Templo. Brant Pitre, en su volumen Jesus, the Tribulation, and the End of the Exile: Restoration Eschatology and the Origin of the Atonement [Jesús, la tribulación y el fin del exilio: Restauración de la escatología y el origen de la expiación], considera la idea de un mesías sacrificado como si se hubiera esparcido ampliamente, basándose en otros escritos de la época. Una crítica del libro de Pitre opinaba que sus «análisis y conclusiones… tendrían consecuencias bastante importantes» y que «exigían al menos que la evidencia se reevaluara seriamente» (John A. Dennis, Review of Biblical Literature, Junio de 2008).

Independientemente de la autenticidad de la inscripción o de la precisión de su traducción como un todo, el artefacto tiene el potencial de hacer regresar el tema del mesías sacrificado al centro de la discusión entre los especialistas, sin importar sus creencias religiosas.

La tablilla, de una piedra caliza grisácea clara, contiene 87 líneas en las que se describe una profecía apocalíptica escrita en el siglo I antes de Cristo, de cuya existencia se supo hace sólo ocho años.

En un estado de deterioro considerable porque el texto está escrito en tinta, el investigador Israel Knohl, de la Universidad Hebrea de Jerusalén, asegura haber descifrado una palabra clave en la línea 80, que otros eruditos habían sustituido con tres puntos en el proceso de traducción por no poder leerla.

Según Knohl, que presentó hoy sus conclusiones en una conferencia internacional sobre los Manuscritos del Mar Muerto, en el Santuario del Libro del Museo de Israel, se trata de la palabra hebrea «hayé», arcaísmo de «vivir» en su forma imperativa.

La palabra da un nuevo sentido a todo el texto, de forma que describe al ángel Gabriel resucitando, «tres días» después de su muerte, a un líder local mesiánico al que el desconocido autor de la tablilla llama «ministro de ministros».

El relato guarda una similitud sorprendente con la resurrección de Jesús según el Nuevo Testamento, que fue posterior y supone uno de los pilares básicos del cristianismo.

La resurrección de los muertos o incluso la idea de un «mesías doliente» como Jesús es también parte de la esencia del judaísmo, pero la muerte previa del mesías y el plazo de los tres días se creían hasta ahora elementos exclusivamente renovadores en el paso de una religión a otra.

He descubierto aquí una nueva percepción en el judaísmo, que la sangre del mesías es requerida para la redención nacional… es como el eslabón perdido entre el judaísmo y el cristianismo

Agregó que «esta teoría ofrece nuevas ideas sobre el personaje histórico de Jesús, no como redentor de la humanidad como lo concibe el cristianismo, sino como un mesías cuyo único objetivo era redimir al pueblo al que pertenecía, el judío».

Escrita en caracteres hebreos antiguos, y de un metro de alto por treinta centímetros de ancho, la tablilla es propiedad de un coleccionista suizo, y su autenticidad no es cuestionada a pesar de que no hay constancia de dónde se encontró.

Se cree que fue hallada en la ribera jordana del Mar Muerto, frente a la zona de donde provienen los famosos Manuscritos del mismo nombre hallados en las cuevas de Qumrán, los documentos judíos más antiguos que existen.

La tablilla fue al parecer escrita en algún momento próximo al nacimiento de Jesús, y si la interpretación del experto es cierta, significaría que éste pudo rescatar ideas existentes en viejas creencias judías para consolidar sus profecías.

«Los investigadores sostenían que escribanos posteriores fueron los que pusieron la profecía (de la muerte y resurrección) en su boca (de Jesús) después de la crucifixión. Pero la posibilidad de  que esa tradición existiera de antes, indica que Jesús fue influido por estas ideas», refiere el investigador.

Aún así, para Knohl su teoría no supone ninguna amenaza a los principios más básicos del cristianismo y, «desde luego, no es mi objetivo polemizar con ninguna religión».

La interpretación del texto es la primera realizada, y por tanto está aún sujeta a un debate académico que la rebata o confirme.   «Estamos en el comienzo, en la investigación académica alguien propone y después se abre el debate, por lo que sugiero paciencia antes de sacar conclusiones y titulares grandiosos», declaró a Efe el argentino-israelí Adolfo Roitman, director del Santuario del
Libro y conservador de los Rollos del Mar Muerto.

Para este experto, la primera impresión de la investigación de Knohl es de que ha habido una «lectura muy creativa, quizás osada» al identificar la palabra clave, que difícilmente se ve, y al completar la interpretación de todo el texto.

Un mesías asesinado

Según Knhol la primera mención «de un Mesías asesinado», llamado Mashiah ben Yosef (el Mesías hijo de José) está en el Talmud (Sukkah 52a). En su libro El Mesías antes de Jesús, sostiene que la historia de este Mesías asesinado está basada en un hecho histórico, que está relacionado con una rebelión judía en la Tierra de Israel después de la muerte del Rey Herodes, en 4 a.C. Esta insurrección judía fue salvajemente reprimida por los ejércitos de Herodes y del emperador romano Augusto, y los líderes mesiánicos de la rebelión asesinados. Estos acontecimientos colocan al Mesías asesinado de la tradición de José en dicho movimiento y prepararon el terreno para la aparición del concepto de “mesianismo catastrófico”. Las interpretaciones del texto bíblico ayudaron a crear la creencia de que la muerte del Mesías era un componente necesario e indivisible de la salvación. La conclusión de Knohl, basada en los escritos apocalípticos de este período, era que ciertos grupos creyeron que el Mesías moriría, que resucitaría a los tres días, y subiría al cielo (ver El Mesías antes de Jesús, págs. 27-42).

Ada Yardeni y Binyamin Elitzur han publicado recientemente el relato de un texto fascinante que ellos denominan «Hazon Gabriel» o la Revelación de Gabriel. Este texto, grabado en piedra, comunica la visión apocalíptica del arcángel Gabriel. Yardeni y Elitzur lo datan, por sus rasgos lingüísticos y la forma de las letras, hacia el final del primer siglo a.C.

En las líneas 16-17 del texto, Dios se dirige a David como sigue: «Avdi David bakesh minuto lifnei Efraim« («Mi criado David, pregunta a Efraín»). En la Biblia, Efraín es el hijo de José. Esto sugiere una equivalencia entre David y Efraín, el «Mashiah ben David» talmúdico y «el Mesías hijo de José», y según Knohl esto confirma su teoría de que el Mesías hijo de José era ya una figura conocida al final de primer siglo a.C.

Aunque Yardeni y Elitzur ofrezcan una lectura perfecta del texto, en opinión de Knohl una de las palabras más importantes no ha sido correctamente descifrada. La línea 80 comienza con la frase «Leshloshet yamin» («En tres días»), seguida de otra palabra que los redactores no podían leer. Entonces viene la frase «Anos Gabriel» («yo, Gabriel»). Para Knohl esta palabra “ilegible” es realmente legible. Es la palabra ‘hayeh’ (vivo), y que Gabriel, el arcángel, da órdenes a alguien: «Leshloshet yamin hayeh» («En tres días, vivirás»). En otras palabras, en tres días, volverás a la vida (compárese «bedamaiyikh ha’ee» -traducido como «en vuestra sangre viviente»- en Ezequiel 16: 6, «te vi revolcándote en tu propia sangre y entonces te dije: Vive»). La palabra ‘Haya’ (viva) esta escrita aquí con alef (primera letra del alefato hebreo). Una ortografía similar aparece en los manuscritos del Mar Muerto, por ejemplo en el manuscrito de Isaías, donde la palabra ‘yakeh’ (30: 31) es escrita con un alef después del yod (letra del alefato hebreo). Además esta seguida de las trazas de dos palabras más. Las letras no son fáciles de distinguir, pero la primera palabra parece comenzar con un gimmel y una vav (ambas letras del alefato hebreo). La siguiente palabra tampoco está clara. La letra lamed es completamente legible, y la letra anterior parece ser un ayin (ambas letras del alefato hebreo). Por todo ello según Knhol la oración puede ser reconstruida como sigue: «Leshloshet yamin hayeh, anos Gavriel, gozer alekha» («En tres días, vivo, yo, Gabriel, lo mando»). El arcángel ordena que alguien resucite dentro de tres días. ¿Pero, a quién se dirige?

La respuesta, según Knhol, aparece en la línea siguiente, línea 81: «Sar hasarin» («Príncipe de los Príncipes»). La oración se lee: «Leshloshet yamin khayeh, anos Gavriel, gozer alekha, sar hasarin» («En tres días, yo, Gabriel, os lo ordeno, príncipe de príncipes»). ¿”Quién es «el príncipe de príncipes»? La fuente bíblica primaria para la Revelación de Gabriel es el Libro de Daniel (8: 15-26), donde el arcángel Gabriel se revela a Daniel por primera vez. Gabriel describe «a un rey de semblante feroz». Este rey «destruirá a los poderosos y al pueblo de los santos … y también se levantará contra el príncipe de príncipes» (Daniel 8: 24-25).

El autor de la Revelación de Gabriel parece interpretar la narrativa bíblica como sigue: un rey malvado se alza y prácticamente destruye al pueblo judío, «el pueblo de los santos». Hasta logra vencer y matar a su líder, «el príncipe de príncipes». Este es el líder que será resucitado a los tres días.

¿El príncipe de príncipes era una figura histórica? Según Knhol lo era. La clave para su identificación está en la frase «arubot tzurim», que viene después de la referencia al príncipe de príncipes. En la Biblia y el Talmud, la palabra ‘aruba’ significa una apertura estrecha, grieta o hendidura. Los ‘Tzurim’ son rocas (la palabra aparece aquí en una forma no vocalizada, sin vav). «El Arubot tzurim» sería así una grieta. La muerte del príncipe de príncipes de alguna manera tiene que ver con una grieta rocosa.

La Revelación de Gabriel ha sido datada, sobre la base de la lingüística y la ortografía, al final del primer siglo a.C. Las circunstancias que rodean el descubrimiento de la inscripción son desconocidas. Todo lo que nos dicen los redactores es que puede haber sido descubierta en la Transjordania. Esto nos conduce a la Transjordania de finales del primer siglo a.C. ¿Sabemos de algún líder o rey judío que fuera asesinado aquí en la antigüedad y cuya muerte tenga alguna clase de relación con un desfiladero rocoso?

La rebelión del 4 a. C. era una búsqueda de libertad. Los rebeldes procuraron liberarse del yugo de la monarquía herodiana, que disfrutaba del apoyo de los romanos. La insurrección, que comenzó en Jerusalén y se extendió por todo el país, tuvo varios líderes. El estudio, tanto de las fuentes judías como de las romanas, muestra que entre los más prominentes de ellos estuvo Simón, que operó en la Transjordania. Simón se declaró rey, llevó una corona, y fue percibido como rey por sus seguidores, que depositaron sus esperanzas mesiánicas en él.

Así describió el historiador judío del primer siglo, Flavio Josefo, la muerte de Simón en la batalla: «El mismo Simón, procurando evitar un barranco escarpado, fue interceptado por Gratus [un comandante del ejército de Herodes], quién golpeó al fugitivo en el cuello, separando su cabeza de su cuerpo». Con su referencia a una grieta rocosa y al príncipe de príncipes, el texto parece aludir a la muerte de Simón, el líder de los rebeldes que fue coronado rey, en un desfiladero estrecho en la Transjordania.

Pero la Revelación de Gabriel también menciona otras muertes. En la línea 57, encontramos la frase «presa tvuhey yerushalayim» («la sangre del asesinado de Jerusalén»). En la línea 67 se lee: «Baser lo al dam zu hamerkava shelahen» («Lo dicen sobre la sangre. Esta es su merkava [carro celeste]»). El mensaje comunicado es que la sangre de aquellos que fueron asesinados se convertirá en su «carro» hacia al cielo.

Según Knhol, se trata en el fondo de la historia de la ascensión de Elías al cielo: «contemplad, allí pareció un carro de fuego, con caballos de fuego … y Elías subió al cielo en un torbellino” (2 Reyes 2: 11).

Simón, el príncipe de príncipes, era el líder mesiánico de un grupo activo en Transjordania. La Revelación de Gabriel parece, por lo tanto, haber sido escrita por sus seguidores, y refleja una tentativa de enfrentarse con el fracaso de la rebelión y la muerte de su líder, recordando versos del libro de Daniel que incorporan las palabras del arcángel.

«El rey del semblante feroz» es identificado como el emperador romano Augusto, cuyo ejército aplastó de manera brutal la rebelión. Simón, el líder de los rebeldes ungido como rey, es identificado como el príncipe de príncipes. El asesinato de Simón por los partidarios del rey malvado es percibido como una realización de la visión de Gabriel. Después de todo, Gabriel predijo que el rey del semblante feroz derrotaría al príncipe de los príncipes. «Pero él será quebrado sin mano», continua el verso. La implicación es que con la muerte del líder mesiánico, sus problemas han llegado a un final: la caída del enemigo y la salvación están cercanas. «Leshloshet yamin tayda ki-nishbar hara melifnay hatzedek» (”En tres días sabrás que el mal será derrotado por la justicia”), leemos en las líneas 19-21.

Si la Revelación de Gabriel data de finales del primer siglo a.C., entonces durante este período, próximo a la fecha de nacimiento de Jesús, había gente que creyó que la muerte del Mesías era una parte integrante del proceso de salvación. Así pues, se convirtió en un artículo de fe que el líder mesiánico asesinado fuera resucitado dentro de tres días, y subiera al cielo en un carro.

La Revelación de Gabriel, según Knhol, confirma así su tesis de que la creencia en un ‘salin’ y en un Mesías resucitado existió antes de la actividad mesiánica de Jesús. En opinión de Knhol la publicación de este texto es extraordinariamente importante y supone un descubrimiento que pide una revaloración completa de todos los estudios académicos sobre el sujeto del mesianismo, judío y cristiano por igual.

Objeciones a la teoría de Knhol

Sin embargo persisten dudas acerca del origen de la piedra inscrita, y algunos académicos cuestionan incluso su autenticidad, y no hay constancia de dónde se encontró. Aunque se cree que fue hallada en la ribera jordana del Mar Muerto, frente a la zona de donde provienen los famosos Manuscritos del mismo nombre hallados en las cuevas de Qumrán, los documentos judíos más antiguos que existen. Pero esto es simplemente una creencia, no una verdad demostrada.

Escrita en caracteres hebreos antiguos, y de un metro de alto por treinta centímetros de ancho, la tablilla es propiedad de un coleccionista suizo. La tablilla fue al parecer escrita en algún momento próximo al nacimiento de Jesús, y si la interpretación de Knhol fuera cierta, significaría que Jesús pudo rescatar ideas existentes en viejas creencias judías para consolidar sus profecías.

«Los investigadores sostenían que escribanos posteriores fueron los que pusieron la profecía (de la muerte y resurrección) en su boca (de Jesús) después de la crucifixión. Pero la posibilidad de que esa tradición existiera de antes, indica que Jesús fue influido por estas ideas», refiere el Knohl. Aún así, para el investigador su teoría no supone ninguna amenaza a los principios más básicos del cristianismo y, «desde luego, no es mi objetivo polemizar con ninguna religión».

La interpretación del texto es la primera realizada, y por tanto está aún sujeta a un debate académico que la rebata o confirme.

«Estamos en el comienzo, en la investigación académica alguien propone y después se abre el debate, por lo que sugiero paciencia antes de sacar conclusiones y titulares grandiosos» Adolfo Roitman

Para Roitman, la primera impresión de la investigación de Knohl es de que ha habido una «lectura muy creativa, quizás osada» al identificar la palabra clave, que difícilmente se ve, y al completar la interpretación de todo el texto.

«Este texto podría ser el eslabón perdido entre el judaísmo y el cristianismo, en la medida en que encuentra raíces en la tradición judía para la creencia cristiana en la resurrección del Mesías»,

Según la interpretación del profesor Knohl, la línea clave del texto cita al Arcángel Gabriel diciéndole a un «Príncipe de Príncipes» que «en tres días vivirás: Yo Gabriel te lo ordeno». Esto último parecería concordar con el texto del libro de Daniel, que se identifica por parte de muchos cristianos como una profecía mesiánica.

La teoría del profesor es cuestionada por algunos. Y debido a que falta buena parte del texto, el debate acerca del significado general de la tablilla está vivo.

Ada Yardeni, una especialista en lenguas antiguas en la Universidad Hebrea que ha estudiado la piedra en cuestión, no concuerda con las conclusiones del profesor Knohl, aunque acepta que la palabra básica en la cita podría significar “vive”, pese a ser escrita de una manera inusual.

Fuentes:

«Se agita debate sobre resurrección». BBCMundo [Londres] (9 julio 2008) http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/misc/newsid_7496000/7496700.stm> [Consulta: 22 julio 2008]

«Tablilla milenaria acerca un poco más a cristianismo y judaísmo». Terra [Barcelona] (8 julio 2008) http://actualidad.terra.es/sociedad/articulo/tablilla-milenaria-acerca-cristianismo-judaismo-2605374.htm> [Consulta: 22 julio 2008]

Knhol, I. «En tres días, tú vivirás» [En línea] (29 abril 2008). http://images.google.cat/imgres?imgurl=http://bp2.blogger.com/_42drhiu5nNU/RjS1_JBwPsI/AAAAAAAABD0/ZbosFODWoZE/s320/Israel%2BKnohl.jpeg&imgrefurl=http://safed-tzfat.blogspot.com/2007/04/en-tres-das-t-vivirs-israel-knohl.html&h=320&w=203&sz=22&hl=ca&start=2&tbnid=AB-cS0ni8WIl1M:&tbnh=118&tbnw=75&prev=/images%3Fq%3DMar%2BMuerto%2BKnohl%26gbv%3D2%26hl%3Dca%26sa%3DG> [Consulta: 22 julio 2008]

Autor: GELABERT, R. C. A7noticias [Barcelona] (22 julio 2008)