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Los papiros del vertedero de Oxirrinco

Oxirrinco

En 1896 Bernard Grenfell y Arthur Hunt, arqueólogos novatos de la Universidad de Oxford, buscaban piezas en la ciudad egipcia de Oxirrinco, sepultada desde hacía una eternidad, cuando se toparon con algo fuera de serie: un antiguo vertedero de basuras repleto de papiros. Durante la dé­­cada siguiente Grenfell y Hunt excavaron un foso de unos 10 metros de profundidad lleno de papiros y enviaron a Oxford medio millón de documentos. Desde entonces los investigadores siguen recomponiendo meticulosamente aquellos fragmentos.

La mayoría de aquellos papiros son prosaicos documentos cotidianos: facturas, cartas, tasaciones tributarias, el contrato de compraventa de un burro… Pero aproximadamente el 10% del tesoro es de tenor literario, con fragmentos de obras de autores clásicos como Homero, Sófocles y Eurípides. Algunos de los hallazgos más espectaculares –como evangelios perdidos que no llegaron a formar parte del Nuevo Testamento– han arrojado luz sobre los años formativos de la fe cristiana. Y más de un siglo después de su descubrimiento, todavía quedan miles de fragmentos por estudiar en condiciones. Es imposible adivinar cuántas revelaciones aguardan todavía en aquellas cajas.

¿Existirá entre esos miles de documentos algún evangelio inédito? 

«Alrededor del 80 % de los manuscritos conocidos que podrían ser de ayuda en los estudios neotestamentarios siguen inéditos» Padre Olivier-Thomas Venard, de la Escuela Bíblica y Arqueológica Francesa.