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¿Quién fue Barrabás?

Barrabás

Este es otro gran enigma de los evangelios pues este nombre no aparece en ningún otro sitio que no sea en los textos sagrados. Ni siquiera Flavio Josefo escribe sobre él, cuando en sus libros se dedica a exponer a Judíos que hayan sido causantes del declive de su pueblo. Pero hay más, la tradición que expone el evangelio acerca de liberar un preso por motivo de la pascua es inédita. ¡Ningún historiador contemporáneo la recoge!

En todo caso, podemos pensar que si fuera cierto, se liberaría a un preso menor, por robo o hurto o algo similar. Pero si atendemos a la definición exacta de la traducción del oficio que tenía Barrabás, ¡era un terrorista!. Es decir, era un peligro para Roma. El delito por el que se le acusaba era muy grave. Prácticamente el mismo que a Jesús puesto que si Jesús fue prendido por culpa de los Judíos, realmente Roma lo apresa para evitar males mayores. No querían revueltas y Jesús ya había ocasionado una en el templo cuando tiró las mesas de los mercaderes y cambistas. Por lo tanto ¿Tiene sentido liberar a un terrorista? ¿Tiene sentido dar a elegir al pueblo entre liberar a dos agitadores (según los romanos)?


El misterio del nombre de Barrabás

Barrabás es un nombre castellanizado. Muy parecido a Bar Abbas, cuyo significado es hijo del padre. El historiador Juan José Sánchez-Oro se pregunta lo siguiente. ¿Y si Barrabás era el propio Jesús de Nazaret? De sobra es sabido que en varios pasajes de los evangelios Jesús habla de su Padre (refiriéndose a Dios). ¿Y si cuando Pilatos preguntó al pueblo acerca de quién querían que fuera liberado, estos respondieron que “al hijo del Padre”? Puede ser que en el recuerdo popular queden los gritos desgarradores pidiendo la liberación del Hijo del Padre y que los evangelistas, muchos años después, confundieran dicho término con un nombre propio. Además, los romanos hablaban Latín y no el dialecto del arameo que se hablaba en Jerusalem.

Lo más curioso de todo es que algunos de los padres de la iglesia también le llamaban Jesús. En papiros griegos del siglo II de Siria, Cesarea y el Sinaí, además de los que usaba Orígenes, se le denomina en el pasaje de San Mateo 27:17 «Iesous ho Barabbas», es decir, «Jesús Barrabás o Jesús Hijo del Padre»